20121130

funny how it rained all day

Después de Agosto, Diciembre es el mes que menos me gusta del año. En realidad, es el mes que más miedo me da.
Es una manía que tenemos mis amigas y yo hacía esta época del año. Y es que la experiencia nos ha enseñado que Diciembre no es un buen mes para nosotras. No hay suerte. Hace años que no hay suerte en Diciembre... Pues bien, mañana es Diciembre. Por fin puedo decirlo.
Necesito sentirme "a salvo". Necesitamos sentirlo. Saber que, una vez más, sobreviviremos a Diciembre.

"Quiero que comprendas que sin ti no tengo nada, 
que aposté toda mi vida y que a lo hecho pecho. 
Siento que te marches aunque nunca digas nada, 
aunque no tenga derecho a recibir mañana. 
Puede que el futuro no me lleve hasta tu casa, 
pero sigo decidida a no ceder 
por hoy".

Bebe y aprieta los dientes, mañana es Diciembre.

20121115

locked out of heaven

Ya tenía pensada esta entrada desde hace unos días así que voy a mantener mi optimismo y mi alegría, tal y como la había redactado en mi cabeza, a pesar de todo.

¿Sabéis? Si algún día cogéis un autobús de Valencia a Murcia (supongo que a varios destinos más también) veréis unos de los sitios que más me gustan en esta ciudad. Y es que a menos de 5 minutos de salir de la ciudad, pasas por una autovía que está dividida por el cauce viejo del río Turia. Este lugar es uno de los tantos sitios a donde peregrina la gente para demostrar su amor.
Los desgastados bordes de cemento que limitan lo que antes habría sido un río están repletos de mensajes. Mensajes del tipo "Siempre te amaré Estefania", "Cásate conmigo preciosa", "Patricia y Raúl 4ever" También los había del tipo "APS", "Una amiga como tú no se encuentra todos los días, Marta" o "Te quiero nena". Todos ellos acompañados de una fecha.
Fechas... 25 de Mayo, 6 de Abril, 19 de Septiembre, 13 de Enero, 3 de Febrero, etc. ¿Te acuerdas de que hiciste tú, que me lees, en esos días de un año cualquiera? Yo, francamente, no.
"Hoy puede ser el mejor día de tu vida". Yo creo que ese es el motivo por el cual a la gente le gusta apropiarse de una fecha. El día de tu cumple (17 de Septiembre),  el día que empezaste en tu nuevo colegio (11 de Septiembre del 2000), el día de tu comunión (29 de Mayo de 2004), el día que pasaste al instituto (18 de Septiembre del 2006), el día que te rompieron el corazón (18 de Diciembre del 2009), el día que acabó una gran amistad (19 de Febrero de 2010), el día que decidiste pasar de esa mierda (15 de Septiembre de 2011), el día que empezaste a sentir por otra persona (1 de Octubre de 2011), el día que diste el paso (1 de Marzo de 2012), el día que te besó (15 de Marzo del 2012)... y así con mil cosas más. Me acuerdo de todo :)
Quizás sea yo, que le doy muchísima importancia a todo lo que me pasa, pero veo que no soy la única. Esos 3 o más km de declaraciones de amor me hacen pensar lo mejor y lo peor de las relaciones. Creo que la fecha más antigua que vi decía "Febrero de 2004"... ¿Seguirá viva esa relación? Lo dudo.
Pero hoy quiero pensar que sí, que las cosas pueden durar para siempre. Quiero pensar que esa pareja lleva ya 8 felices años juntos. Hace poco hablé con una amiga sobre eso. Yo le dije que no tenía esperanza, que todo acaba y que nada es para siempre. Su respuesta fue: "¿Tú te ves dejándolo? ¿Ves el motivo por el que lo dejas?". Y lo cierto es que le dije que no.
Porque las cosas pueden ser tristes, malas, cutres. Te pueden hacer mucho daño. Puedes pasarlo mal.
Pero también pueden ser maravillosas y dulces como nunca pensaste que llegarían a ser. Te puedes encontrar con esa persona que te haga desear que los "siempre" existan. Una persona con la que te apetezca hablar del futuro, de lo qué vais a hacer mañana, el año que viene o de dónde viviréis cuando seáis viejitos. No hablo de una sola persona. Es él, por supuesto. Pero también son África, Pilar y Jorge. Y Andrea y el resto de mi familia. Y mis lokis y mis payicos y Jaime y Juanma. Y toda esa gente que me hace pensar que, a pesar de todo, el mundo es un lugar espléndido.

Toda esa gente que me hace pensar que vale la pena tener una fecha que nos recuerde cuándo empezó todo.

Cada día un poco más.