Por esas cosas que tú y yo sabemos, por las cosas que pasamos. Por las veces en las que te fallo y no me doy ni cuenta. Por las veces en las que río contigo, por las que lloro y por las que río hasta llorar. Y aunque te regalaría un móvil y un Ipod si pudiera, yo nunca seré Alis. Lo juro
Terminé hace unos días con Carolina se enamora. El libro es un poco engañabobos. Y me explico: tiene un principio muy prometedor si eres una adolescente virgen con ansias de saber. Demasiado prometedor diría yo. Cuando piensas que el libro va a ser aburrido, de repente te abre diciendo que la niñata de 14 años va a follar con su querido novio pero que antes de contarnos esa parte, que quieras o no es la que interesa, te dice que prefiere explicarte como ha llegado a esa situación y porque ha decidido perder su virginidad con ese chico. Así que la chica empieza a contarnos su vida desde Septiembre hasta Julio. Son unas 400 páginas de vida preadolescente que a veces más de una querríamos. Pero luego llegas al final... y flipas.
Que no es oro todo lo que reluce.
Parece que el libro trata de amor pero para mí lo importante en el libro es la relación de la chica con sus mejores amigas. Que hasta entre amigas (a las que ella llama mejores) hay mucho falserío.
Lo que he sacado en limpio es que yo no quiero acabar así con mis amigas. Lo importante es ser sincero consigo mismo y con los demás y que no te pillen en una mentira. Y menos la gente que de verdad importa. Porque al final, su confianza, sus ganas de quererte son lo único que te queda. Las personas que están ahí siempre normalmente son aquellas que no prometen nada. No te venden la moto y te dicen "Seremos amigas para siempre". No. Los amigos, los que son definitivos, son los que un día, cuando miras hacia atrás, hacen que te salga una sonrisa estúpida, como de medio camino entre sonreír y romper en carcajadas, una emoción o una lagrima.
| "Las cosas solo son extraordinarias en al vida de la persona a la que le suceden" |