Primera semana de clase. Soy totalmente feliz.
Parece que todos los comienzos suelen ser más o menos iguales y mis comienzos siempre son bastante alegres. Pero hoy me da igual si esto es el principio, el final, lo del medio o el segundo cuarto del tercio final. Que quizás solo he tenido esta noche de plena dicha pero es bastante alentadora y motiva lo suficiente. Que siempre es mejor empezar de pie y sonriendo. A parte, siempre hay miles de razones y yo las tengo todas. Que tengo las amigas que las gordas desean y me sé todas las canciones de mi móvil y de los suyos. Y me encanta el inglés y las clases de inglés y la presencia de unos y la ausencia de otros. Y que tengo un póster nuevo de Harry Potter. Que por fin mi cama está vacía de verdad y que es cierto que fue corto el amor y largo el olvido pero de olvidos nos olvidamos ya... ¿no? Y es que los viernes por la tarde vivo en La Colmena y me siento abeja obrera y hago coros y me los hacen y una buena compañía hace que no se me acaben nunca las ganas de volar.
Que no se puede vivir sin amar o por lo menos, yo no puedo.
No invertais dinero ni tiempo en ver el árbol de la vida... es pura bazofia. No hay quien la entienda.