Por eso no tener las expectativas claras no me parece algo malo del todo. En realidad nadie sabe quién es o será y yo no soy la excepción. Pero sí tengo claro que no quiero ser.
Afirmo rotundamente que ser adolescente es un poco bastante una mierda. Estás constantemente rodeado de un falserío insano en el que gana siempre el que más aparenta. Yo no quiero ser de esos. Esos que por fingir, fingen hasta sus amistades. Mejor conocer tus prioridades que tus expectativas, que esperar ser algo que no serás y por lo que no vale la pena matarse. Mejor ser odioso que dar asco.
Y mejor ser que aparentar.
Hoy empiezo con Carolina se enamora de Federico Moccia.
| Nothing comes easily, nothing is like it seems |