20120220

I don't know how we'll make it through this

"¿Lo has dicho? Te quiero. No quiero vivir sin ti. Me has cambiado la vida. ¿Lo has dicho? Haz un plan, márcate un objetivo, intenta lograrlo. pero, de vez en cuando mira a tu alrededor, vive a fondo, porque ésta es tu vida y quizás mañana se acabe."

Meredith Grey

Después de mucho tiempo, y tras haber intentado forzar este momento, por fin, he llorado.
Lo que no ha logrado la música de la que tanto huyo en casa y tanto anhelo por la calle, lo ha logrado mi siempre querida Meredith Grey con sus benditos capítulos de gente que se quiere, que se ama y se lo dicen a la cara... ¡Y siguen con sus vidas! Son valientes, dicen lo que sienten. Ojala tuviera yo ese tipo de valentía... y siguiera con mi vida. ¡Ay señor, que vida más dura!

He llorado exactamente por dos motivos: porque he descubierto que el miedo no es lo mismo que la debilidad y por el futuro.

Miedo y debilidad. No son lo mismo. Hay cosas que dan mucho miedo. Muchísimo miedo. Yo, por ejemplo, tengo miedo a que mis amigos desaparezcan. Y no hablo de desaparecer en el sentido de que me dejen o me den de lado (cosa que también me aterra). Me refiero a que no hay nada en este mundo que me dé más miedo que la gente a la que quiero se muera. Por eso pienso que digo "te quiero" tantas veces. Porque quizás mañana no tenga la oportunidad de decírselo. Que desaparezca alguien a quien queremos es aterrador. Espantoso. No imagino algo peor. Pero es algo que veo muy lejano así que nunca reconozco ese miedo dentro de mí.
Sin embargo, pienso que no le digo ese "te quiero/me gusta" a esa persona que no me deja dormir porque tengo miedo. ¿Miedo de qué? Eso no es miedo, es debilidad. Crees que el posible rechazo de una persona te hará más débil. Debo de borrar ese concepto de miedo y sustituirlo por el de debilidad. En una clase de filosofía barata que recibí el viernes, me dijeron que no puedo dejar que mi felicidad dependa de una sola persona. Eso es ser débil. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que me diga que no? Pues habrá volverlo a intentar... o salir adelante, ¿no? No sé.

En cuanto a el futuro... pfffff. Mirad, yo ya no quiero pensar en que va a suceder mañana. Me voy a dar a la improvisación y saldré sonriendo de todo. Porque los días que me levanto contenta le dan 70 patadas a los que salgo con cara de perro. Perdemos mucho tiempo pensando en el futuro, planeándolo o trabajando para él. Paso de seguir así. Pronto te das cuenta de que tu vida está pasando ahora. No después del (maldito) bachillerato, ni en la Universidad. Vivir solo se puede vivir ahora. Aquí están nuestras vidas.
Parpadead y la habréis perdido.